La justicia federal le confirmó a la Municipalidad de General Roca la existencia de claras sospechas en que una empleada municipal junto a su familia estaría involucrada como integrantes de una banda narco que operaba en el norte de la ciudad.
La mujer, conocida en el ambiente como Shakira, y cuya identidad trascendió en la fecha se encuentra demorada con el resto de los integrantes de la banda.
Desde el municipio se informó que se trata de una empleada del área de Servicios Públicos y delegada gremial de ATE, Claudia Padilla de 43 años que se encuentra con fueros gremiales.
La Dirección de Asuntos Jurídicos del Municipio inició acciones administrativas para que el antecedente pase a la Junta de Disciplina.
Como se recordará en un allanamiento en un bunker se secuestraron más de 100 envoltorios de cocaína fraccionados y listos para su comercialización, “cogollos” de marihuana, dinero en efectivo y nueve teléfonos celulares.
La banda está conformada por esta familia que residía en la zona norte e integrada por Padilla, su pareja y sus dos hijos, estos eran los encargados del «aprovisionamiento y la recaudación del dinero. También formaban parte la madre de la mujer y su hermano, quiénes cumplían el rol de centinelas y alertaban la presencia de policías. En el último eslabón de la banda se encontraba los dealers que realizaban turnos por días.
A raíz de la investigación quedó imputada la empleada municipal de 43 años que lideraba la banda, su madre de 64 años, sus hermanos de 23 y 27 años, su esposo de 32, sus hijos de 20 y 25 años y su nuera de 20.
Fuentes cercanas al caso indicaron que fueron demorados y no quedaron detenidos. Los 8 fueron imputados por la Justicia Federal por violar la ley de estupefacientes.




















