Esta mañana se realizó la audiencia de formulación de cargos para el conductor de la Amarok.
Axel Adrián Araneda, de 29 años, fue formalmente imputado por «homicidio culposo agravado» tras el trágico accidente en la Ruta Nacional 22 que causó la muerte de cuatro personas. El Ministerio Público Fiscal sostiene que el joven allense conducía bajo los efectos de alcohol, además de exceder ampliamente los límites de velocidad permitidos.
El siniestro ocurrió el viernes, cerca de las 7 de la mañana, en la Ruta 22, en cercanías de Allen. La fiscal Celeste Benetti detalló que Araneda manejaba en dirección oeste-este a una velocidad estimada de 170 kilómetros por hora.
Según la fiscalía, el conductor de la camioneta Volkswagen Amarok presentaba niveles de alcohol en sangre entre 0,78 y 1,09 gramos por litro, aunque el test realizado horas después arrojó 0,49 gs. Estos elementos constituyen la base de la «actitud temeraria» atribuida al imputado.
Entre las pruebas reunidas figuran el acta de tránsito, informes de criminalística, fotografías del siniestro, actas de toxicomanía y la pericia accidentológica. En la requisa de la Amarok se secuestraron dos teléfonos celulares, un pendrive, un cartucho, un estuche, un cuchillo, una botella de vodka, un bidón sin tapa del que habría estado bebiendo y un termo térmico con un cuarto de líquido que contenía metanfetamina y ketamina. Los análisis dieron positivo en estupefacientes.
La audiencia de formulación de cargos se llevó a cabo en el subsuelo de la Ciudad Judicial de General Roca, ante la jueza de Garantías Claudia Lemunao. Araneda permaneció en silencio, acompañado por varios de sus familiares presentes.
En caso de ser hallado culpable, la legislación prevé para el delito de homicidio culposo agravado penas que oscilan entre los 3 y los 6 años de prisión. Tras escuchar a las partes, la jueza Lemunao, tuvo por formulados los cargos, fijó un plazo de cuatro meses para la investigación, dispuso la prisión preventiva por riesgo de fuga y aceptó el pedido de embargo de la Amarok y la inhibición general de bienes.
La defensa de Araneda, sin embargo, intentó relativizar la responsabilidad de su cliente durante la audiencia. Los abogados argumentaron que la imprudencia de otro conductor, que se detuvo en la ruta sin balizas tras la caída de una valija, fue un factor determinante en el siniestro. Sostuvieron que el imputado intentó evitar el impacto y, posteriormente, auxiliar a las víctimas.




















