La crisis que sacudía a Plottier desde hace semanas tuvo un desenlace abrupto este jueves: Luis Bertolini renunció a la intendencia apenas minutos después de que el Concejo Deliberante aprobara su suspensión preventiva.
La decisión no fue aislada ni sorpresiva. Llegó en el punto más alto de una escalada institucional marcada por una investigación judicial en su contra y por un clima político que ya había puesto en duda su continuidad.
El jefe comunal enfrenta una causa por negociaciones incompatibles con la función pública, un expediente que terminó por erosionar su margen de maniobra.
En su carta de renuncia, Bertolini aseveró “renuncio para defender la democracia de Plottier. es una decisión que no nace de la debilidad ni de la culpa, sino de un profundo respeto por la voluntad popular que me eligió con el 57% de los votos”.
Posiblemente lo más saliente de su escrito es la acusación sin nombres a «personas que desde el poder provincial utilizaron las instituciones de la Justicia para torcer la voluntad popular de una ciudad que eligió libremente su propio camino».
Dice finalmente que «no voy a permitir que el cargo que los vecinos de Plottier me confiaron sea el instrumento de una estrategia que busca disciplinar a quienes se animan a ejercer la política con independencia».
El expediente judicial fue el eje de la crisis. Aunque la fiscalía desistió de algunos cargos más graves, la investigación por negociaciones incompatibles siguió en pie y se convirtió en el principal foco de conflicto.
Ese escenario derivó en medidas que impactaron directamente en la gestión, como allanamientos y pedidos judiciales, además del creciente desgaste político.
Incluso este jueves, la jueza de Garantías Carina Álvarez rechazó un pedido de prisión domiciliaria, pero eso no modificó el cuadro general: la situación judicial seguía abierta y condicionando cada decisión.
La votación del Concejo Deliberante fue el golpe final. Con la suspensión ya aprobada, la continuidad de Bertolini al frente del municipio quedaba prácticamente descartada.




















