Un productor de cebollas de General Conesa envió una suma millonaria a una cuenta de Mercado Pago equivocada mientras intentaba pagar insumos. Tras varios reclamos sin respuesta, inició una demanda y finalmente acordó un plan de pago con la persona que recibió la transferencia.
Un error en una transferencia digital derivó en un conflicto que terminó resolviéndose en el Juzgado de Paz de General Conesa. Un productor de cebollas había enviado por equivocación tres millones de pesos a una cuenta de Mercado Pago que no correspondía, cuando intentaba realizar un pago vinculado a su actividad agrícola.
Al detectar la operación incorrecta, el hombre comenzó a reclamar la devolución del dinero, pero pese a los reiterados intentos no obtuvo una respuesta favorable. La situación se agravó cuando la otra persona dejó de contestarle y finalmente lo bloqueó en WhatsApp.
Sin alternativas, el productor acudió a la Justicia e inició una demanda mediante el procedimiento de menor cuantía ante el Juzgado de Paz local.
Durante la audiencia, el demandado admitió haber recibido la transferencia, aunque explicó que había utilizado el dinero poco después de que ingresara a su cuenta. Ante la imposibilidad de devolver el monto en ese momento, solicitó un cuarto intermedio para reunir parte del dinero y acercar una propuesta.
En una nueva instancia de diálogo, las partes lograron un acuerdo. La deuda quedó fijada en 3.370.000 pesos, cifra que incluyó el monto original reclamado, intereses y honorarios.
El convenio estableció que el demandado entregaría 500.000 pesos en efectivo y abonaría el saldo restante en seis cuotas consecutivas, con la posibilidad de adelantar pagos si dispone de los fondos. Los pagos deberán concretarse en el Juzgado de Paz de General Conesa.
La jueza interviniente homologó el acuerdo al considerar que existía conformidad entre las partes y que lo pactado no afectaba normas de orden público.
El caso refleja una situación cada vez más frecuente vinculada al uso de billeteras virtuales y transferencias electrónicas, donde un simple error al ingresar los datos puede generar importantes inconvenientes económicos.




















