Una celebración por la final del Mundial terminó en tragedia durante la noche del domingo en la ciudad de Neuquén. Un joven de 24 años murió tras la explosión de un artefacto de pirotecnia de uso profesional mientras se encontraba junto a familiares en el sector de bardas del barrio Z1. Otras tres personas, entre ellas un adolescente de 13 años, resultaron heridas aunque se encuentran fuera de peligro.
El hecho ocurrió mientras en distintos sectores de la capital neuquina continuaban los festejos por el encuentro entre Argentina y España. Según confirmó el jefe de la División Homicidios, comisario inspector Juan Barroso, la detonación se produjo cuando integrantes de una misma familia intentaban activar el dispositivo.
Como consecuencia de la explosión, el joven sufrió lesiones gravísimas que le provocaron la muerte en el lugar. Personal policial, Bomberos y peritos de Criminalística trabajaron durante varias horas para preservar la escena, relevar evidencias y establecer las circunstancias del hecho.
Durante las primeras actuaciones se descartó que se tratara de un producto de venta libre. La investigación determinó que el artefacto correspondía a una categoría de pirotecnia profesional, destinada exclusivamente a espectáculos de gran magnitud y cuya comercialización se encuentra restringida.
De acuerdo con lo informado por Barroso, este tipo de dispositivos debe utilizarse mediante un mortero especialmente diseñado y siguiendo estrictos protocolos de seguridad, ya que cualquier manipulación inadecuada incrementa significativamente el riesgo de una explosión.
Las pericias realizadas por Bomberos establecieron además que el artefacto había sido fabricado por una empresa santafesina autorizada para producir este tipo de elementos.
Ahora, la investigación busca determinar no solo cómo se produjo la detonación, sino también cómo un explosivo de estas características llegó a manos de una familia. La venta de este material está regulada por la Agencia Nacional de Materiales Controlados (ANMaC) y únicamente puede efectuarse a empresas habilitadas para la realización de espectáculos pirotécnicos.
La causa quedó en manos de la Fiscalía de Homicidios, que intentará reconstruir la cadena de comercialización del artefacto y establecer si existieron responsabilidades penales vinculadas a su distribución o tenencia.
Los otros tres heridos, todos familiares de la víctima fatal y entre ellos un adolescente de 13 años, fueron trasladados a distintos centros de salud. De acuerdo con la información oficial, ninguno presenta lesiones que pongan en riesgo su vida.




















