
En la emisión del jueves del programa «Otro día perdido» que conduce Mario Pergolini estuvieron de invitados tres rionegrinos, un profe y dos alumnos de la Fundación Cruzada Patagónica que tiene una de sus escuelas técnicas, el Centro Educativo Rural «Pilca Viejo», en ese paraje.
El maestro Federico Mutti, es el director del Centro Educativo y llegó acompañado por Anabel Celebrino y Marcelo Casamajou para contar la historia. «Cruzada Patagónica es una fundación que trabaja hace 46 años en educación y desarrollo rural en la Patagonia, buscando el desarrollo integral del poblador rural», explicó Mutti señalando ademas que es «un proyecto que nació cuando un grupo de viajeros notó la falta de oportunidades educativas en la zona y decidió pasar a la acción». Primero llevaron educación primaria y oficios, y después se instalaron las escuelas agrotécnicas.
Luego comentó que la fundación tiene tres escuelas en Neuquén, Chubut y Río Negro. «Son agrotécnicas y lo que enseñamos es el trabajo en el campo y para el campo. Los chicos aprenden haciendo», detalló Mutti.
Nada de teoría aburrida: acá se ensucian las manos, se conoce la tierra y se construye el conocimiento desde la práctica. Una filosofía que prepara a los jóvenes para la vida real y para quedarse a trabajar en su tierra.
Pero venir a la escuela no es fácil. Muchos alumnos viven en parajes aislados, por eso la fundación tomó una decisión clave: «Las escuelas tienen casa estudiantil y los chicos que vienen de parajes viven de lunes a viernes ahí», contó el director. Dejan atrás a sus familias durante la semana para abrazar un sueño: estudiar. Un sacrificio que habla del valor que le dan a la educación y del compromiso de una fundación que no deja a nadie atrás.
Uno de los momentos que impactó al conductor y seguramente a muchos televidentes fue cuando el alumno de cuarto año oriundo de Mencué, Marcelo Casamajou afirmó con la naturalidad propia de alguien que habita nuestra Línea Sur que «yo soy de Mencué, que es el lugar más frío porque allá en invierno hacen como 26 grados bajo cero. Es como un pueblo de 400 habitantes y estamos a 180 kilómetros del colegio».




















