Argentina y Chile avanzan en las negociaciones para concretar un acuerdo de integración energética que podría abrir una nueva vía de exportación para el gas de Vaca Muerta a través de la infraestructura chilena y con salida al océano Pacífico.
La ministra de Energía de Chile, Ximena Rincón, reveló detalles de las conversaciones durante una visita a Vaca Muerta y luego de mantener reuniones en Buenos Aires con el ministro de Economía argentino, Luis Caputo. La funcionaria también participó de la X Mesa de Diálogo del Sistema de Integración Energética del Sur (Siesur).
El objetivo es aprovechar las fortalezas de ambos países: Argentina aporta los recursos de Vaca Muerta y Chile su infraestructura energética y portuaria, que permitiría llevar parte de ese gas hacia otros mercados.
Un acuerdo con respaldo jurídico
Uno de los principales puntos que se negocian es la creación de un marco jurídico binacional que otorgue previsibilidad a las inversiones y seguridad a los contratos entre empresas de ambos países.
Rincón planteó que el eventual acuerdo debería contar además con respaldo parlamentario y establecer mecanismos que garanticen el cumplimiento de los compromisos asumidos.
Chile busca especialmente evitar que se repitan situaciones como las registradas durante la década del 2000, cuando se produjeron cortes en el suministro de gas argentino hacia el vecino país.
Para la ministra, aquella experiencia debe servir como aprendizaje para establecer reglas claras, garantías y eventuales penalidades que permitan generar confianza y previsibilidad en la relación energética.
Chile ofrece su infraestructura
Dentro del esquema que analizan ambos gobiernos, la infraestructura energética chilena tendría un papel estratégico. Rincón destacó particularmente la terminal de GNL de Quintero, además de la participación de empresas como ENAP y otros actores del sector.
La propuesta contempla diferentes alternativas para el destino del gas argentino. Una parte podría quedar en el mercado chileno, mientras que otra podría continuar hacia mercados internacionales.
Para concretar ese esquema será necesario disponer de capacidad de almacenamiento, procesamiento y embarque. Según explicó la funcionaria, Chile ya cuenta con buena parte de esa infraestructura.
La integración también podría impulsar nuevas inversiones y generar oportunidades de desarrollo para las regiones vinculadas al corredor energético.
Una nueva salida para Vaca Muerta
El interés por avanzar en este acuerdo está directamente relacionado con el crecimiento de la producción de Vaca Muerta, que convirtió a la Argentina en un actor cada vez más relevante en el mercado energético internacional.
Para el país, utilizar infraestructura chilena permitiría sumar una alternativa de salida hacia el Pacífico, especialmente importante para ampliar las posibilidades de exportación de gas y acceder a mercados de Asia.
Chile, por su parte, podría beneficiarse con un mayor acceso a los recursos energéticos argentinos y, según destacó Rincón, esto podría contribuir a reducir los costos de la energía para los consumidores chilenos.
La iniciativa toma como antecedente el Tratado de Integración y Complementación Minera firmado en 1997, que estableció un marco de cooperación entre ambos países. La intención ahora es avanzar sobre ese modelo para construir un acuerdo energético de largo plazo.
La ministra destacó además que la coincidencia política entre los gobiernos de Javier Milei y José Antonio Kast puede ayudar a acelerar proyectos y eliminar obstáculos, aunque remarcó que la integración deberá traducirse en beneficios concretos para las comunidades y las economías de ambos países.
Si las negociaciones avanzan, Vaca Muerta podría sumar una nueva puerta de salida al mundo y Chile convertirse en una pieza clave para conectar el gas argentino con el mercado del Pacífico.




















